Revolviendo

Este es un lugar para revolver. Revolver conciencias y voluntades.

La tuya y la mía.

Revolver la tibia superficie de cuanto mendigamos a esta vida entre cadenas compartida. Levantar el barro que reposaba olvidado y arrojarse de cabeza a ese revuelto lodazal.

Buscar el fondo.

Este sitio es una bala dirigida a la desidia y la comodidad. Es un grito airado reivindicando a los inquietos. A los alegres infelices.

Una bala para matar la analgesia que nos mata.

Pero ante todo es una rendición. Una entrega incondicional a los fantasmas que desde dentro se revuelven.

Que pugnan por salir mientras arañan y desgarran, convencidos de ser más grandes, más dignos que tú.

Demosles la oportunidad de demostrarlo.

Este es, en definitiva, un sitio humilde con pretensiones que le superan.

Sé entonces bienvenido y siéntete libre de ayudar a construirlo.

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2 comentarios en “Revolviendo”

  1. No es fácil revolver nada.

    Por lo común la criatura humana está a gusto como está (amancebada con su sofá). Y hacerle levantar no ya el culo sino una ceja, sería toda una proeza.

    Sea como balas o gritos airados, como rendición a uno mismo, que tengas suerte en este viaje que, como los de Irina, necesita determinación.

    Espero ver aquí comentar a quienes deben, pero si no, me llamas y les damos una manta de hostias con la mano remojada en yogur desnatado.

    O en cristal.

    1. No es fácil, no.

      La relación entre criatura humana y sofá tiende a ser parasitaria. Y no faltan los casos en que la primera haya pasado a ser un mero apéndice del segundo.

      Sin embargo, la de revolver, aunque dura, es una noble empresa. Baste con ello para llenarse de determinación.

      Gracias por el apoyo, CrisC. Espero que no tengamos que mantear a nadie. Al menos no muy fuerte.

      Un abrazo.

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